Odio a las personas que creen que el mundo gira alrededor suyo, pensando que cada una de las acciones son causa de lo que hace; como si nuevamente fuera su muñeca parlante a la que maneja y manipula a su antojo, a la cual se le borra el rostro cada vez que muestra signos de humanidad o sentimientos alejados de lo que su dueña quiere.
Maldita muñeca parlante que al final termina siendo el ser maligno que daña a todos.